- ¿Se ha casado ya tu hermano?
- Sí
- ¿Recuerdas cuando me decías que él nunca se iba a casar?
- Sí
- ¿Recuerdas cuando imaginábamos cómo sería vivir felices para siempre?
- Sí
- Ojalá pudiera olvidarlo.
- Lo sé
- Tu lo olvidaste, Otto.
- Sí, no, tal vez, Dos Ojitos.
- Me dirás que es mejor así...
- No, hace mucho que no te digo nada, incluso cuando hablamos...
- Por lo menos en mi imaginación eres sincero, Otto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario