Otto, pienso mucho en ti.
Yo sé que no te sucede lo mismo... que tienes muchas distracciones, que nada más estás viviendo... yo no lo he conseguido.
No hay un solo día en que no haya pensado en ti, en lo que hubiera sido.
Cuando escucho tu nombre, se me nubla la vista, lloro lo más hondo que puedo para que no se me caigan las lágrimas.
Sé que te amo, extraño todos los detalles... desde el sonido de tu mandíbula al masticar, tu olor que cada vez es más lejado, el chasquido de tu negación, tus labios. Extraño los vellos de tu pecho, tus brazos delgados y blancos, tu nariz suave, tus orejas rosadas...
Extraño tu mirada profunda y tus pestañas rizadas... extraño tu vientre, tus piernas, tu pelada... extraño tu voz, TU VOZ, la voy perdiendo. Extraño todas esas palabras que ya son parte de mi vocabulario. Extraño tu sonrisa, tu risa, ese gesto de labios apretados y tu ceño adusto cuando estás pensando. Extraño todo de ti, incluso las cosas que no pensé que extrañaría, como verte echarle mucha mayonesa a la comida o verte lavarte los dientes (que no me gusta verlo en nadie, menos en las películas), el sonido de tu esófago revuelto, el olor de tu aliento al despertar, tu silencio...
Pero lo que más extraño es lo que me amabas, ese sentimiento de estar protegida, de ser entendida y nunca ser olvidada, extraño el bonito futuro que veía delante mío. Te amo... a veces sueño contigo y no puedo evitarlo... luego tengo un día de esos terribles en que todo es gris y desolado. Un día en que nadie me quiere y mi corazón se hiere solo, saltando de lado a lado en mi pecho.
Espero que estés bien, que estés mejor que yo, pero espero que no me olvides... ojalá nunca lo hagas.
Espero que me compares, que un día te des cuenta de todo el amor al que renunciaste y que valores cada vez lo que realmente eres. Eso era lo que quería cuando te tomé en mis brazos ¿acaso no lo sentías? mi pequeño Otto, el niño engreído pero tortuoso...
Ahora a intentar dormir y secarme las lágrimas... guardar este correo por un tiempo y luego borrarlo, cuando recuerde que nuestros caminos ya no se cruzarán, porque el amor (el tuyo) se ha acabado...
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