Hoy, me levanté temprano por la mañana, después de una noche de martinis, de baile, de disfraces y sobre la máscara, más máscaras. Fui una vaquerita coqueta, con botas largas y de risa fácil. No, anoche no pensaba y las noches anteriores pensaba en cualquier cosa para no pensar en ti.
Hace unas semanas me aceptaron en esa escuela, de las top 10 del mundo, el próximo año iré a aquel país cruzando el charco, a cumplir un sueño que no te incluye, que apenas si me ha incluído a mi.
A veces despierto por la noche, me apresan temores antiguos. Temía fracasar en la universidad, fracasar laboralmente, fracasar en mi familia, temía cualquier tipo de fracaso. Y aunque apenas haya probado alguno, el mayor fracaso es estar en la cresta de una ola caprichosa, sin haber aprendido a nadar. Miedos. Miedos. Miedo a mi misma, ahora.
Lö
No hay comentarios:
Publicar un comentario