Robando unas frases de una conversación que casi me reactiva las glándulas lacrimales... el no emocionarse demasiado por una persona, viene de la experiencia, de curtir el corazón con los azotes de una relación que no funcionó, por la indiferencia de esa persona que nos gustaba, una traición o la combinación aleatoria de las mencionadas.
Y si, es cierto... después de haber sorteado los laberintos del amor tortuoso y de haber endurecido mi corazón para no desangrarme más por dentro, me doy cuenta que salir con alguien ya no tiene un futuro incierto, simplemente no tiene futuro. Y no se trata de una decepción reciente, es algo probado experimentalmente... que al principio parece un juego y después se convierte en una granja de hormigas que agito con violencia para saber si queda algo en pie; cero expectativas. El amor, como la felicidad, son conceptos absolutos que recreamos para encontrarle un significado al día a día... y después de mucho tiempo siento que la obsesión por ambos se va durmiendo como el mar después de la tormenta, como el tráfico después de las 10 pm, como él y yo después del último beso.
Y si, es cierto... después de haber sorteado los laberintos del amor tortuoso y de haber endurecido mi corazón para no desangrarme más por dentro, me doy cuenta que salir con alguien ya no tiene un futuro incierto, simplemente no tiene futuro. Y no se trata de una decepción reciente, es algo probado experimentalmente... que al principio parece un juego y después se convierte en una granja de hormigas que agito con violencia para saber si queda algo en pie; cero expectativas. El amor, como la felicidad, son conceptos absolutos que recreamos para encontrarle un significado al día a día... y después de mucho tiempo siento que la obsesión por ambos se va durmiendo como el mar después de la tormenta, como el tráfico después de las 10 pm, como él y yo después del último beso.
Lö
4 comentarios:
Lo que sucede luego es que no te apasionas. Es...
Imagina un vaso en un trapo. Lo golpeas y se rompe. Lo rehaces y sigue funcionando. No es lo mismo, pero sigue funcionando. Entonces te rompen el corazón otra vez. Y golpeas el vaso. Y otra vez lo rehaces, no es lo mismo, pero sigue funcionando.
Así varias veces. Y siempre piensas que no va a coger agua nunca más, pero siempre vuelve a cogerla.
Siempre siempre... hasta que ya no coge agua. Ahora se desparrama todo por más que intentas retenerlo. Quieres querer, pero no puedes.
Pero el amor es un sentimiento. Querer querer es querer. Entonces te fijas en el vaso, el vaso tal cual, curtido, sin agua que lo deforme. Entonces ya has aprendido a ver sin deformaciones, a ver lo que hay y has aprendido a que te guste lo que hay. Y lo que hay es mejor sin agua que con él.
Entonces, sin agua que te distraiga, sin refracciones que tuerzan el palito introducido en el agua, lo que hay sin más, sin pasión que deforme ni expectativas que decepcionen, entonces será cuando quieras de verdad.
El adolescente no quiere al vaso, quiere al agua. Luego dejamos de ser adolescentes y descubrimos que hasta entonces no habíamos descubierto nada.
Oh! estoy en la fase del agua desparramada, de la pasión aniquilada por la distancia y el tiempo. Donde todo se evapora y sólo queda la tasa y su sombra.
No es simple convencerse que todos son imprescindibles en este mundo, lo sabes en teoría, sabes que el agua es agua y que hay ríos y mares... pero hay ausencias que son (se sienten) esenciales , que te rompen y destemplan los nervios hasta que descubres un día que eres la loca del ático. Que pasaste años lamentándote de tu mala fortuna y que pudiste haber tenido un hogar con Fulanito, que nunca te hubiera hecho daño, pero que por eso mismo... no hubiese sido memorable.
Es todo tan complejo y tan simple. Hacer lo sensato tiene siempre una dosis implícita de matar las fantasías... y lo sensato ahora es aceptar una segunda cita a Fulanito, aunque nunca sea amor, aunque nunca sea un cuento de hadas, aunque el corazón proteste, bajito muy bajito...
tasa = taza* se me cruzó con las finanzas...
Lo memorable, lo de película, lo de novela de amor, sale sólo en películas y en novelas de amor.
Estamos en nuestro derecho de saltar para agarrar la Luna hasta que nos torzamos un tobillo. Pero es mejor saber que no vamos a alcanzarla.
Es decepcionante. Es como cuando comprendes que nunca tendrás poderes.
Sin embargo el amor no nace, sino que se hace. Y un día con Fulanito, y otro y otro. Y te habitúas. Y piensas que es comodidad. Pero pasa más tiempo y te das cuenta de que crees que le quieres. Y creer querer también es querer.
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