Dios
ahora entiendo
éste era el precio de los días en el paraíso
Al morder la manzana
no presentía que el placer sería breve
y la condena cruenta y larga
moriría para siempre aquello que tanto quería
y quedaría sólo rencor y desprecio
ahora entiendo que la sal y la brisa
cubrió de herrumbre el sueño
el alma quedó partida
y el amor en el suelo
no te culpo Dios
después de todo me diste lo que pedí
aquel imposible, lo tuve en la mano
y me dejé guiar sin pensarlo
sólo cuesta aceptar
ver a lo lejos esas dichas frágiles
y ya no sentir pena por lo que no verás adelante...
ahora entiendo
éste era el precio de los días en el paraíso
Al morder la manzana
no presentía que el placer sería breve
y la condena cruenta y larga
moriría para siempre aquello que tanto quería
y quedaría sólo rencor y desprecio
ahora entiendo que la sal y la brisa
cubrió de herrumbre el sueño
el alma quedó partida
y el amor en el suelo
no te culpo Dios
después de todo me diste lo que pedí
aquel imposible, lo tuve en la mano
y me dejé guiar sin pensarlo
sólo cuesta aceptar
ver a lo lejos esas dichas frágiles
y ya no sentir pena por lo que no verás adelante...
Lö
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